sábado, 3 de marzo de 2012

De como soplan malos tiempos para el deporte

Decía Roberto Estébanez que sus amigos jóvenes le decían que en Aranda cada fin de semana hay un consumo “descarado” de drogas. Y yo le doy la razón. Y es más, con esta política de deportes que tenemos en una ciudad que puede levantar el mentón por muy pocas cosas (en señal de orgullo se entiende), a las drogas se le van a unir el alcoholismo, la falta de perspectivas, el desasosiego e incluso la delincuencia. Me explicaré.
Llevo unos días leyendo desde la distancia toda la polémica surgida con los convenios colectivos de los clubes deportivos y realmente no se si la labor que hace el Villa de Aranda vale esos 60.000 euros o si el club de atletismo merece el dinero del Ayuntamiento (nuestro dinero) o si la serigrafía que luce Juan Carlos Higuero, con el escudo de Aranda, en su camiseta Asics, vale lo que vale.
Lo que tengo realmente claro, es que las declaraciones del concejal de turno no han sido muy afortunadas. Entiendo que el paisano esté un poco quemado porque desde la oposición le hayan metido caña últimamente, pero no es admisible que llame de forma castiza “ladrones” y “derrochadores” a los que llevan años dirigiendo el tinglado deportivo en esta pequeña ciudad de forma desinteresada, porque su labor, desde la sombra supone mucho para casi todos los arandinos. Han creado modelos en los que puede reflejarse la juventud, llenan un vacío existencial que sufrimos las personas de a pie (no los endiosados) cuándo más lo necesitamos: los fines de semana. Porque sin deporte, señor concejal, en Aranda, un fin de semana, te mueres del asco. Y no entraré en asuntos como los de que llevan el nombre de nuestra tierra por dónde van , pierden su tiempo en pro de los demás, trabajan con categorías inferiores, en muchos casos apoyan el deporte escolar en tareas organizativas, y crean una red deportiva de la que todos nos sentimos orgullosos; porque es evidente y sólo los ciegos de espíritu no ven lo que tienen delante de las narices.
Hablar de economía sumergida es algo muy fuerte. Igual de fuerte que si los ciudadanos normales como yo pensamos que las cuentas del Ayuntamiento no están claras, que los concejales no debieran cobrar por representar a su pueblo en tiempo de crisis, que no sabemos a ciencia cierta a dónde va cada céntimo de nuestros impuestos, que nos parece una exageración lo que se paga en móviles en una época en la que existe el Wassap…, y un largo ecétera.
Claro que estando como está el país, hay que recortar en todo. Pero lo prometido es deuda, y las deudas hay que pagarlas, y sino no se promete. Y si dejamos caer al Villa de Aranda, es como dejar caer a Grecia de la Unión Europea, detrás vamos todos hasta que lleguemos al deporte base. Y entonces, nos llevaremos las manos a la cabeza preguntándonos porque nuestra juventud sólo piensa en salir de fiesta y tajarse hasta la médula, porque repito, sin modelos en los que reflejarse es bastante complicado tener estímulos para alcanzar cotas mayores. Y por cierto, sino hay dinero para los equipos de la ciudad, tampoco hay dinero para fotos cuándo se consigan éxitos nada más ganar las elecciones, y mucho menos para cenas, cubateo posterior y demás tinglaos. Para eso existen otras fórmulas como calendarios a lo full monty o mediante el patrocinio de las empresas privadas que tan boyantes están en este lado del Duero. ¡Lo que daría por ver al Ayuntamiento patrocinado por alguna empresa privada!
Mucha suerte a todos los equipos de la ciudad, os la merecéis por todo lo que curráis en vuestro tiempo libre, los arandinos sabemos que es así, aunque haya alguien que lo quiera tirar todo por tierra y no se dé cuenta de lo que verdaderamente representáis.